Friday, October 06, 2006

La casa de mamá (la abuela Julia) en La Riestra

¡Encontramos la casa de mamá en el mapa! y también la casa de mi hermana Margarita, pero ahí no se ve. (haz clic en la imagen para ir al mapa real)

El guardapolvo amarillo

Hoy fuimos a Bon Area comprar quesos y fiambres. Compramos pistachos. Yo nunca vi una planta de pistachos. Verla en Internet no es lo mismo jajajajjaaaa. Y pensar que hay mucha gente que cree que conoce las plantas porque las ve por Internet. Por ejemplo, un árbol de durazno, tan lindo, lleno de flores... lo ves ahí y lo sentís... No es lo mismo que una foto.

Lo mismo la papa. ¡Mirá que es vieja esa planta! Parece mentira cómo se reproduce la papa, viste. Sale una plantita y por abajo cuelgan las papitas. Y después de cada papa se hacen pedacitos y salen más plantitas.
Qué cosa ¿no?

Nosotros en casa nunca pasamos hambre. Mi papá salía a güevear, que le decían. Tempranito al campo a juntar huevos de pájaros silvestres. Yo comí huevos de toda clase: gallareta, cuervo, ñandú, paloma, torcacita... coloraditos, liindos eran. Algunos los comíamos hervidos. Otros mi mamá les hacía un agujerito y soplaba lo de adentro para hacer buñuelos. La cáscara enterita la guardaba para adorno.

Mi mamá era bárbara... hacía de todo ¡hasta una vez me escribió una carta con tinta de moras, vas a creer! Al lado de ella cualquiera parecía poco.
Por eso mi papá parecía un infeliz. Pero él hacía mucho, trabajaba mucho. Mirá: sembraba maíz, papas, batatas... Ponía un trapo rojo en la punta y así se guiaba para hacer el surco. Con un caballo y él atrás rompía la tierra todo parejito. ¡Y de vuelta con el caballo a hacer otro surco! Había que dejar espacio entre surco y surco para poder carpir después los yuyos que salían. Y fuuuuuu! cada día a carpir. Y después sembraba uno a uno, vas a creer... Sacábamos choclos para comer nosotros. Y mi papá hacía una troja que era un redondel con chala y caña alto casi como una pared. Y ahí metía las batatas para conservarlas.

Mi mamá hacía de todo, de todo, de todo, vas a creer!. A veces me da vergüenza porque cuando se dice cualquier cosa yo digo: "uy, mi mamá eso lo sabía hacer". Parece que me mandara la parte. Y no es así: es la verdad.

Cuando fui a la escuela me hizo una cartera con una caja de pomos de carnaval. ¡Vos creés!
Antiguamente los pomos eran como de aluminio con una puntita, muy lindos. Así apretábamos y salía el agua. Venían muchos en una cajita. No sé cómo mi mamá había llegado a guardarlas -viste que ella guardaba todo-. Me la hizo toda forradita con punteras y todo, ¿te das cuenta? Yo ahí llevaba los útiles. Los demás, pobres, los llevaban en la mano nomás. Pero yo en la cajita de pomos.
Mi hermana Ofelia tenía una cartera de Buenos Aires que le había mandado Ermelinda ... ¡a mí me daba una tristeza y rabia de la mía! ... jajajjaaaa.

También me había hecho un guardapolvo todo bien cosidito con tablitas. Pero me lo hizo amarillo, porque no tenía tela blanca. ¡Y en la escuela todos de blanco y yo de amarillo, vos creés... ! jajajajjjaaaa
La maestra decía: "Todos los niños tienen que venir con guardapolvo blanco, blan- co -repetía-": Y yo calladiiita. ¡Paaaa! jajajajjaaa ¡¡¡cualquier día le iba a decir a mamá que no quería el guardapolvo amarillo!!!

Referencias:
mandarse la parte: alardear